Lo tamales de ceniza se llaman así básicamente por el color que adquieren al agregarles frijoles y no porque se hagan con ceniza.
En Nogueras, pequeño poblado del Municipio de Comala la Blanca, una mujer de familia, inició, como tantas que luchan por salir adelante, un pequeño negocio familiar de gran tradición, pero con un toque personal especial: “TAMALES DE CENIZA EN HOJA DE CHAYA“.
Vamos por partes.
¿Qué es la Chaya?
Bien, por suerte, tengo a la mano un pequeño libro sobre el tema que una persona muy querida en Guadalajara me obsequió. Así que no esperen en otras contribuciones, amigos, una explicación tan detallada y completa. Hasta que Phil y yo lleguemos a un acuerdo ($$$
no me será posible hacerlo.
A la chaya se le llama: Cnidoscolus Chayamansa. Se cultiva fácilmente en regiones de clima similar al de Yucatán, que es en donde se dió a conocer más ampliamente, al parecer, gracias a un platillo regional consistente en un tamal llamado “tsobilchay”, hecho a base de masa de maíz, pepita de calabaza y hoja de chaya. Pero desde hace siglos, la gente pobre de varias regiones del caribe, y algunos estados de la república como Colima, careciendo de dinero para carne, va en busca de la Chaya al monte para usarla en sus guisos de diferentes formas según la región o estado.
La señora de la que les hablaré, decidió utilizarla por su sabor, y sus propiedades tan apreciadas en materia de salud entre las que se cuentan: Quitar la fatiga, estimular la función del hígado y ayudar a la expulsión de la bilis, como suave laxante, mejorar la circulación, excelente para la digestión, como diurético, y al parecer en estudios recientes, ayudar de forma notable en problemas de visión al disminuir, e incluso aliviar, la irritación y dolor de ojos ocasionada por forzar la vista para ver o leer en condiciones difíciles.
Nuestro personaje se llama:
Consuelo Castillo Solorio, nació el 8 de junio de 1945 en Tepetapan Jalisco, en donde vivió hasta la edad de 7 años para venir a vivir a Comala y posteriormente, al casarse, a Nogueras hace aprox. 42 años.
Aprendió de su madré a hacer los tamales, pero fué su comadre la Señora Norma Ceja, quien le dió la receta para hacer los tamales más esponjados y livianos.
Cuenta la Señora Consuelo que en su tierra los tamales se hacen con hojas de plátano, y ella utilizaba la de la milpa o sea, la hoja de la mazorca del maíz, sin embargo, intentando darles su propio “toque” optó por una hoja comestible que además evitaría la molestia de “pelar” los tamales para comerlos.
Continuará…
mmm son muy deliciosos los vende los miercoles por la mañana aqui en nogueras
yo no se, pero en mi Yuriria, Gto., los tamales de ceniza, realmente son hechos con un poco de ceniza del fogon. SE percibe el sabor y son deliciosos. Son de ceniza porque contienen ceniza, pero no el color que aqui dicen (solo que sean otros). La ceniza debe ser de madera maciza; pero los tamales tienen un color amarillo. Cuando niño, en la entrada del cine una señora los vendia, bañados con salsa. Eran una de las opciones en la botana, ademas de las pepitas de calabaza tostadas y la garbanza. Saludos. No dudo de su receta, pero hay otras.
Si se vale, quiero agregar que estos tamales van envueltos en hojas de carrizo; en forma triangular. Punto.
Nop, los tamales que son tradición en Colima, son estos Eloy, y los como desde niña; mi abuelita así los hacía para el desayuno, (¡huyy que trabajo!).
Guanajuato es un Estado que conozco un poco, no me ha tocado probar los que mencionas en los lugares que he visitado en varias ocasiones: San Miguel de Allende (¿Todavía existe el “Rancho Hotel el Atascadero”?), Guajajuato, Irapuato, Celaya, Apaseo, Apaseo el Gde. León y Silao, (de los que más recuerdo).
En Uruapan se hacen las famosas “Corundas” de forma triangular, bañadas en salsa y crema.
Como vez, son diferentes tipos de los tantísimos “tamales” que cada Estado tiene, algunos pueden coincidir en el nombre, pero cada uno con su característica propia de la región.
Saludos.
no, eloy tiene razón los tamales se llaman asi, porque se le agrega ceniza a la maza y se envuelven tradicionalmente en hoja de maiz, no la del elote, sino la de la planta, se comen acompañados de una salsa picosita y queso
Arcelia, en el Estado de Colima se les llama así por el color que adquieren por los frijoles negros molidos.
No hay nada que discutir ni significa que porque los que ustedes mencionan también se llamen “Tamales de ceniza”, uno de los dos sea “falso”.
Estos tamales que presento son un platillo tradicional colimote, y se hacen tal como los hace esta señora en muchos hogares colimotes y restaurantes. La única diferencia es la hoja que ella utiliza y a la que le llaman Chaya.
Saludos!